sábado, 11 de octubre de 2008

Nos dejamos hace tiempo, pero llegó el momento de volver

Por fin, me he animado. Y volver, volver, volver. Voy a volver a ser padre, he vuelto a estudiar y vuelvo al blog gatronómico. Volver con pasión a amar, a formarme y a crear. Ya lo cantaba Vicente Fernández:

Este amor apasionado
Anda todo alborotado por volver;
Voy camino a la locura
Y aunque todo me tortura, sé querer.
Tu tenías mucha razón,
Le hago caso al corazón,
Y me muero por volver.

Debe ser la crisis de los cuarenta o la vida mismamente. Pero lo importante es que este blog vuelve a estar aquí. Calentito y al dente. Para que lo disfrutes.

Y como cualquier reedición, contiene novedades. Nueva dirección: ya no me permiten acceder al antiguo ionenharina (esta gente tiene poca fidelidad en la lejanía temporal), así que con gran originalidad he creado el ionenlacocina.blogspot.com. Nuevo diseño: más funcional y asequible (eso se dice ahora, ¿no?). Nuevos contenidos: aparte de las recetas y críticas, aparece una sección de reflexiones exquisitas (para la que te pido tu colaboración), un servicio de noticias actualizadas diariamente en las que puedes seleccionar tres secciones: gastronomía, cocina o restaurantes; así como una cita que iré renovando habitualmente, que espero nos ilustre. Lo que permanece inalterable es mi propia imagen: le he cogido cariño a mi caricatura, me siento muy reflejado.

De momento, estoy recuperando las recetas del antiguo blog. Pero pronto publicaré el relato gustativo de este verano, que ha sido grandioso. Ya me dirás.

Bueno, que no quiero darte más el coñazo. Ya habrás tenido bastante con "el desfile" de la fiesta nacional. Bienvenido al blog y espero ser bien recibido.

Ion

1 comentario:

Idoia dijo...

Bienvenido!!! Ya echaba de menos tu blog y, sobre todo, que inventaras nuvas recetas para alimentarlo y, antes, las probaras en casa...

Aprovecho para mandarte mi primera reflexión: una compañera suele comentar muchas veces que si hubiera que elegir entre el sexo y la comida, serían legión los que acabarían por renunciar al sexo. Nos hemos reido mucho cuando la oimos, pero hoy he descubierto que Cesare Pavese opinaba lo mismo que ella. Él, en su libro "El oficio de vivir", decía:

"En el fondo, el placer de follar no supera al de comer. Si estuviera prohibido comer, habría nacido toda una ideología, una pasión del comer, con normas caballerescas. Ese éxtasis del que hablan -el ver, el soñar con el sexo- no es sino el placer de morder un níspero o un racimo de uvas."

Pues eso, que al ataque!!! Quiero ver como este blog crece y crece hasta convertirse en la carta gourmet de algún local exquisito muy cerca del Edén.